3 métodos de ahorro y presupuesto para alcanzar tus metas

Una de las cosas más importantes al momento de ahorrar es tener una estrategia. Sin un plan determinado, no será fácil que logres cumplir todas tus metas de ahorro.

Es por eso que queremos compartir contigo 3 métodos para que puedas ahorrar y presupuestar tu dinero como todo un experto.

El método de los sobres

Esta estrategia de ahorro es la más simple y directa, consiste en guardar el dinero de tus gastos mensuales en efectivo.

Cuando gastas usando efectivo, es mucho más fácil visualizar qué es lo que estás gastando, y hará que seas menos propicio a malgastar tu dinero en cosas que no necesitas.

Es muy fácil empezar a ahorrar de esta forma. Solo necesitas conseguir algunos sobres para guardar tu dinero.

Ahora, piensa qué gastos vas a destinar a cada sobre y anótalo en cada uno para que puedas visualizarlo mejor.

Algunos gastos que puedes colocar en los sobres podrían ser:

  • Alimentos
  • Facturas (Electricidad, agua, teléfono, seguro, etc.)
  • Préstamos (Auto, casa, remodelación, etc.)
  • Donaciones
  • Fechas especiales (Cumpleaños, aniversarios, etc.)
  • Médico
  • Entretenimiento (Películas, salir a comer, etc.)
  • Personal (Ropa, artículos de higiene, tecnología, etc.)
  • Ahorros (En este último caso, te recomendamos que pongas tus ahorros en una cuenta que genere intereses altos en lugar de un sobre)

Una vez que hayas identificado tus sobres, puedes empezar a presupuestar el efectivo necesario para cada gasto. Puedes asignar $200 a la compra del supermercado, $100 para entretenimiento, y así. 

¡Perfecto! Tus sobres están listos, así que de ahora en adelante solo podrás gastar según lo previsto, ni un centavo más.

Por ejemplo, si has presupuestado $200 para la comida, no puedes gastar más que eso, tampoco puedes tomar el dinero de otros sobres.

En cambio si gastas menos, deberás ingresar el dinero que te ha sobrado de cada sobre directo a tus ahorros.

De esta forma tendrás tu dinero bien organizado y será mucho más fácil ahorrar una parte de tu salario.

Sin embargo, la desventaja de este método es la molestia de tener que retirar todo tu efectivo del banco.

Tal vez no sea un problema cuando gastamos dinero en tiendas de bienes o servicios físicos. Pero con las facturas o suscripciones, resulta más fácil hacer pagos en línea.

Una posible solución a esto es que retires tu salario, menos la parte de las facturas o suscripciones. Tienes que ser disciplinado para no gastar el dinero que te queda en el banco.

El método Kakeibo

En japonés, Kakeibo vendría a significar «Libro de cuentas para el ahorro doméstico». Antes en Japón, era la mujer quien se encargaba de todas las tareas de la casa, incluidas las finanzas domésticas. 

Para que pudiesen llevar todo este control de gastos e ingresos, y dado el carácter meticuloso de los japoneses, se desarrolló el Kakeibo, un libro de cuentas orientado al ahorro.

Con el pasar de los años el Kakeibo ha conseguido evolucionar, pasando de un método de ahorro del hogar que utilizaban las mujeres, a uno personal, ya que su metodología es tan simple que se puede aplicar a ambos casos. 

El método de ahorro, Kakeibo, se basa en gastar bien para ahorrar bien. Esto significa un cambio de mentalidad, porque generalmente la gente piensa en ahorrar como un deber y no como un estilo de vida.

Cuando sientes que ahorrar es tedioso y no te gusta, es más probable que no seas lo suficientemente disciplinado y te rindas.

Entonces, ¿Cómo gastar bien? Aquí es donde debes buscar papel y bolígrafo.

Anotar nuestras finanzas en físico, nos obligará a reducir la velocidad con la que gastamos y poder evaluar lo que tenemos.

Estamos tan acostumbrados al gasto sin efectivo, con tarjetas de crédito o débito, que es muy fácil gastar de más.

Para empezar a usar este método debes hacerte 4 preguntas:

a. ¿Cuánto dinero tienes disponible?

b. ¿Cuánto te gustaría ahorrar?

c. ¿Cuánto estás gastando?

d. ¿Cómo puedes mejorar?

Para responder la pregunta (a), debes anotar tu salario y cualquier cantidad de dinero extra que se te presente (Algún trabajo puntual, dinero por cumpleaños, etc.).

Después, debes restar tus gastos fijos: facturas, préstamos, deudas, transporte, alquiler, etc.

Luego es hora de responder a la pregunta (b). Establece una meta de ahorro para el mes, por ejemplo, $100.

Pero no guardes esta cantidad primero. Esto es porque vas a monitorizar cada centavo del saldo de tu salario.

A fin de mes, si controlas bien tus gastos, deberías quedarte con $100 para tu fondo de ahorro.

Esto puede parecer contradictorio. Después de todo, dado que has identificado la cantidad que deseas ahorrar, ¿No sería más fácil guardarlo antes?

¿Quién sería lo suficientemente disciplinado como para esperar hasta fin de mes?

Ahí es donde entra en juego la mentalidad mencionada anteriormente. El método kakeibo quiere que primero gastes bien para que puedas ahorrar bien.

En pocas palabras, gastar bien significa ser muy consciente de a dónde va tu dinero.

Y así es como pasas a responder la pregunta (c). Lleva contigo un pequeño cuaderno o libro para realizar un seguimiento de todos tus gastos.

Debes escribirlos todos. No puedes usar una aplicación para esto, porque escribir cosas en físico obliga a tu cerebro a comprometerse mentalmente con la información.

Al tener en cuenta tus gastos, en lugar de simplemente deslizar tu tarjeta y olvidarte de la compra, comprenderás el valor del dinero y verás dónde has estado gastando innecesariamente.

Existen 4 “pilares” o categorías principales para registrar tus gastos: Necesidades, deseos, cultura y no planificado.

Las necesidades son cosas en las que gastas porque son necesarias, por ejemplo, alimentos, artículos de aseo personal, etc. 

Sin embargo, que algo esté en esta categoría no quiere decir que puedas gastar lo que quieras en estos artículos. Por ejemplo, si necesitas un jabón líquido, lo mejor es comprar una marca económica a una marca de lujo, pero que no te ofrece beneficios sobre un jabón normal.

Los deseos son cosas que querrías tener, pero que puedes prescindir de ellos, o no son tan importantes. Comer en la calle, comprar accesorios de electrónica o artículos de decoración son buenos ejemplos de bienes no esenciales. 

La cultura se refiere al gasto en entretenimiento, como por ejemplo, películas, musicales, e incluso comprar un nuevo libro.

El gasto no planificado se explica solo, y algunos ejemplos incluyen: regalos de cumpleaños, ir al médico, arreglar una tubería con fugas, etc.

Con estas cuatro categorías, puedes realizar un seguimiento de tus gastos diarios en un cuadro, con los días de la semana en columnas y los pilares en fila registrando todos tus gastos.

Luego, a fin de mes, es hora de responder la pregunta (d): ¿Cómo puedes mejorar?

Suma todos tus gastos y verás si lograste que te sobraran $100 para tu objetivo de ahorro. Si lo cumples, genial, pero si no lo haces, no te desesperes. Cada mes que pase es una oportunidad para mejorar.

Dicho esto, bien sea que cumplas con tu objetivo de ahorro o no, necesitas revisar tus gastos mensuales.

A partir de ahí, puedes ver dónde podrías reducir gastos, especialmente cuando se trata de “deseos”. 

El sistema de los 6 frascos

Este método de ahorro y presupuesto fue creado por el empresario y coach motivacional T. Harv Eker. Él recomienda el uso de 6 frascos o 6 cuentas bancarias en las que dividir tus ingresos mensuales. 

Lo mejor de este sistema es que no tienes que usar frascos o cuentas reales, lo que importa es el principio de administrar el dinero.

Los porcentajes son flexibles para que juegues, siempre y cuando los mantengas igual en todo momento.

T. Harv Eker recomienda que nuestro pago mensual se divida en los siguientes 6 frascos o categorías con los porcentajes correspondientes:

1. Lo más importante – 55%

Esto se refiere a tus gastos totales. Principalmente, esto sería alimentos, artículos de higiene personal, facturas, préstamos, deudas e incluso necesidades médicas o de otro tipo.

Solo el 55% de tu salario mensual total debe utilizarse para cumplir con todos los gastos posibles. Tendrás que presupuestar más bajo en esta categoría para cada gasto individual.

2. Entretenimiento – 10%

Entretenimiento es un frasco que es específicamente para tu derroche. Puede ser dinero que usas para comprar un café, ropa de marca, maquillaje… cualquier cosa que tu corazón desee. 

Puedes optar por gastar tu frasco de Entretenimiento mensualmente, o si así lo prefieres, puedes ir ahorrando ese dinero para algo más grande, como un nuevo smartphone o irte de viaje.

3. Educación – 10%

T. Harv Eker es un gran defensor del aprendizaje permanente. De hecho, las personas más exitosas del mundo son aprendices de por vida.

Leen libros o asisten a cursos y seminarios, ya sea relacionados con su trabajo o negocio, para el desarrollo personal o pasatiempos personales.

Algunas personas podrían tener la tentación de omitir este frasco por completo y asignarlo a otro lugar. Pero si dejas de aprender, tu visión del mundo se tornará limitada.

Te convertirás en una persona que está atrapada por sus propias ideas y creencias, y la mayoría de las veces, terminas siendo una persona negativa o ignorante.

Así que no pases por alto este frasco, ya que te ayudará mucho para mantener un desarrollo constante en tu vida.

4. Regalos y caridad – 5%

Tener dinero no hará que automáticamente seas feliz, pero sin duda te puede ayudar a brindar felicidad a otras personas.

Usa este 5% para regalos a tu familia y amigos. Devuelve a tu entorno lo que te sobre. Puedes hacer donaciones a las asociaciones que ayudan a personas pobres o discapacitadas. También puedes apoyar a algún refugio de animales. Sé generoso, al final del día eso te dará satisfacción. 

Y si tu presupuesto está realmente ajustado, puedes asignar esto a los frascos restantes y empezar a ahorrar aquí cuando puedas permitírtelo.

5. Ahorros – 10%

Los ahorros son el pilar fundamental de tu independencia financiera. El dinero que guardas aquí, será tu seguro cuando estés desempleado o tengas una emergencia médica. Pero una vez hayas generado una cantidad considerable de dinero, deberás utilizarlo para generar ingresos pasivos. Deberás aprender sobre cómo funciona el mercado y sobre los conceptos básicos de inversión.

Gasta solo el dinero que generes de los ahorros, no los ahorros en sí mismos. Este frasco es extremadamente importante, y aunque no te generará una fortuna de la noche a la mañana, te sorprenderá lo rápido que se acumularán tus ahorros. Además, sabiendo que tienes un «respaldo» para tiempos difíciles, hará que estés más tranquilo.

6. Grandes compras – 10%

Como su nombre lo indica, el propósito de este frasco es ahorrar para compras en las que deberás desembolsar una gran cantidad de dinero. Esto puede ser para viajar, comprar una laptop nueva, un auto, casarse, etc.

Dentro de este frasco, incluso puedes tener sub-frascos para las diferentes cosas para las que quieras ahorrar.

Entonces, por ejemplo, tal vez el 5% se destina a planes de boda, el 3% es para viajes y el 2% a una laptop. Tomará mucho tiempo, pero al menos estás siendo sistemático sobre tus ahorros.

Lo mejor de ahorrar con el sistema de los jarrones es que sabes que cada mes estás dejando de lado una determinada porción fija.

Con este método te ahorras el trabajo de adivinar lo que “tienes” que guardar sin que esté influenciado por la cantidad de dinero que ganas.

Dicho lo anterior, puede ser que mes a mes vayas ajustando el método que utilizas para ahorrar hasta encontrar el que mejor se adapte a ti. Todo se resume en entender cómo ahorrar dinero y cómo lo estás gastando.

Al identificar los errores, podrás comenzar a desarrollar soluciones y métodos de ahorro adaptados a tu estilo de vida y que te permitirán ahorrar para todo lo que necesites.

¿Te gusta? Compártelo:

¡Queremos mejorar! Envíanos tus sugerencias a info@bmiahorro.com

¿Quieres saber más sobre BMI Ahorro?

Ingresa en BMI Ahorro
y empieza a ahorrar